CÓMO SE HACÍA UNA PORTADA HARLEQUIN
PASO 1
NOTAS DEL DIRECTOR DE ARTE
Las ideas para una portada solían empezar con una reunión entre el director de arte (AD), el editor y otras personas responsables de la venta del libro. El equipo trabajaba con las sugerencias del autor sobre la escena, pero también tenía que tener en cuenta la marca, los otros títulos que se publicarían ese mes y, sobre todo, lo intangible: lo que ellos sabían que el lector quería, y cómo fomentar el hábito de comprar libros. La portada era una campaña publicitaria tanto como una ilustración: los detalles eran importantes.
Con el concepto acordado, el director de arte escribiría notes de "procedimiento de operación estándar" para transmitir el entorno, el estado de ánimo, el nivel de sensualidad, descripciones de los personajes, accesorios, poses (entre otros aspectos) y enviarlas al artista. A menudo el AD añadía una carta para precisar mejor lo que la portada necesitaba incluir y en que aspectos tenía el artista libertad creativa.
PASO 2
BOCETO PRELIMINAR
Sala de recortes en la Biblioteca Pública de New Rochelle (1960’s)
A partir de esas notas y materiales de referencia, el artista buscaría a posibles modelos en los catalogos de las agencias y elaboraría varios bocetos preliminares para probar poses y opciones de diseño y paletas de colores. En el caso de Frank, estos eran trabajos pequeños (3x5” o 4x6”), rápidos y sueltos que él utilizaría para orientar la sesión de fotos y el diseño de la portada. Para obtener materiales de referencia específicos (escenas de montaña, lugares internacionales, un tipo de casa) Frank visitaba la colección de recortes de la biblioteca local o consultaba su propia colección de recortes, recopilados a lo largo de los años.
PASO 3
SESIÓN DE FOTOS
Con los bocetos preliminares ya hechos, el artista montaría una sesión de fotos utilizando modelos y accesorios para captar las poses y expresiones requeridos. En el caso de Frank, él también ejercía de fotógrafo, usando una Rolleiflex 4X4 y trabajando en el estudio de Addie Passen en Union Square y más tarde en el de Michael Frost. De decenas de negativos, Frank seleccionaba dos o tres ampliaciones con diferentes exposiciones para usarlas como punto de referencia durante el proceso de pintura. Encontrar los modelos adecuados y conseguir la toma correcta era crucial; el resultado podía facilitar mucho el trabajo o plantear verdaderos desafíos.
PASO 4
BOCETO A LÁPIZ
Aunque un trabajo especial con expectativas altas de venta podía requerir una maqueta completa en color, (o comp, para abreviar) la mayor parte del tiempo el artista haría dos bocetos a lápiz para el visto bueno del AD utilizando el material de referencia de la sesión de fotos. Estos se enviarían por correo o por fax al AD, a veces incluyendo fotografías de la pose de la sesión de fotos, después de lo cual el AD y el artista hablarían y harían cualquier cambio que fuese necesario. El ilustrador comenzaría la versión definitiva de su obra después de recibir la aprobación del A.D., teniendo en cuenta la fecha de entrega.
PASO 5
ARTE FINAL
Una vez que el artista terminaba la ilustración definitiva, la mandaba a la sede de Toronto. Hubo un tiempo en el que las obras se enviaban físicamente por correo; más tarde, para ahorrar espacio y evitar que el producto se perdiera, el ilustrador mandaría dos transparencias 4X5 en color en su lugar. Una transparencia se archivaba y la otra se usaba en la producción de la portada. Excepcionalmente, el AD le pedía algún cambio y nuevas transparencias. Los cambios eran poco frecuentes porque Harlequin trabajaba con ilustradores hábiles y un equipo de arte experimentado que sabía lo que cada portada requería.
PASO 6
PORTADA FINAL
Con la ilustración en la mano, el equipo de arte añadiría el logotipo de la serie, el título del libro y el nombre del autor para crear una “portada completa”, y el autor finalmente podría ver qué aspecto definitivo tendría el libro para un lector potencial. Casi siempre, todos quedaban satisfechos.
Este proceso se repetía entre numerosos directores de arte y artistas; por aquella época Harlequin publicaba más de 40 títulos al mes. Frank normalmente tenía una portada en marcha, o a veces dos, a la vez, y con frecuencia trabajaba hasta altas horas de la noche. Le llevaba mucho trabajo seguir el ritmo de los lectores que podían terminar una novela en un día; a veces la pintura apenas tenía tiempo para secarse.
EJEMPLOS ADICIONALES
a time of DECEPTION
Rosemary Badger, 1985
fully involved
Rebecca Winters, 1989
GOLDEN BAY
Gloria Bevan, 1986
LOVESPELL
Jennifer Taylor, 1990
MOUNTAIN LOVESONG
Katherine Arthur, 1988
NEVER GO BACK
Anne Weale, 1994
RANCHER'S CHOICE
Kylie Brant, 1994
